Sinestesia

14/10/2010 - 15/11/2011

Exhibición individual – Diego Molina

Inauguración: 14 de Octubre – Hasta el 15 de Noviembre de 2010.

 

“Sinestesia” es el título de la muestra individual de Diego Molina que se inaugura el próximo miércoles 13 de Octubre, en la galería de Wu Ediciones. Sinestesia es la confluencia de sentidos frente a una experiencia: A qué sabe el azul? Cómo huele el rojo? Cómo suenan al encontrarse el verde y el naranja, el uno con otro? Cómo se mezclan la textura de una superficie mientras otra se desplaza en un sonido?

Luego de su última muestra “Reflejo” en el 2009, Molina incursiona en un proceso de pintura a partir del recuerdo sensorial del viaje amazónico. Pinta directamente sobre el lienzo, en donde segmentos de pinceladas no describen más una realidad ó atrapan un reflejo, sino detallan la memoria de lo vivido por sus sentidos.

Las múltiples reacciones bio-psicológicas que el artista experimenta frente a la naturaleza de la selva, emergen en simultáneo en su pintura, por medio de brochazos ó planos de color material en la superficie de la tela. Capas alternas que equivalen a los sonidos de ciertos colores y que evocan la fuerza ruidosa del blanco celeste del agua, el armónico naranja del ocaso ó el sabor del verde y el azul de la jungla.

Cuatro óleos de gran formato, titulados “Contención”, “Superficie”, “Expansión” y “Sinestesia” invitan al espectador a recorrer el bosque y la ribera, acompañando al artista, navegando en una paleta de múltiples sentidos que hace referencia intermitente a la selva pero que al mismo tiempo coloca al espectador, dentro de la pintura creada y en la contemplación misma de dicha vivencia.

“El color resuena también en los oídos del que contempla- escribe Molina – El proyecto se inició para mí ante la necesidad de aprehender la realidad, de conocerla abordando de lleno lo que me dice la experiencia. Luego en tomarla en forma mental y capturarla en materia, transformarla en lenguaje: en una pintura. La Selva amazónica es el escenario intermitentemente al que me remito como paradigma de orden que re-configura mi posición frente al mundo. El contacto con esta naturaleza abrumadora reubica mi acercamiento a la vida en su totalidad y me hace más hormiga, más libélula, más verde que crece y muere al mismo tiempo que se expande”.

Molina ha llevado sus paisajes un paso más allá del cuestionamiento ilusión/realidad, reflejo/ paisaje. Es su experiencia visual/sensorial la que precede el acto creativo y con ello crea un espacio pictórico de reflexión donde su condición humana se inclina, tributa y contiene a sus espectadores para hacerse parte integrante del inmenso cosmos de la naturaleza.